"Seand..." ... al escuchar su nombre despertó.
Una bella sirena que había estado sumida en un gran sueño durante décadas abrió de nuevo los ojos, esos ojos que no paraban de buscar y buscar... ¿Qué buscaban?... ¿Quién la había llamado? ¿Quién la había despertado?...
Deshaciéndose de las algas y plantas que la rodeaban, buscó la salida del barco hundido donde había estado escondida durante tanto tiempo. Se acordaba de su nombre a la perfección, Seand, estaba segura de que le habían llamado a ella, ¿para qué?
Buscó y buscó, pero no encontró ninguna pista. ¿Sería otra sirena?
Entonces empezó a recordar lo que le había sucedido antes de sumirse en aquel largo y amargo sueño...
Era la única sirena de aquel pequeño mar, que se unía con el océano atlántico... Salía de vez en cuando a la superfície cuando notaba la presencia de un barco... No se hacía ver, pero sí que cantaba... cantaba y cantaba, el canto de las sirenas que encandilan a los marineros y luego acaban en el lecho de la muerte... Y hubo muchos que cayeron ante ella, pues estaba dotada de una gran voz que hacía del canto de las sirenas uno de los más bellos nunca escuchados...
Pero un día se encontró a otra como ella... ¿una compañera?, ¿una nueva amiga? Cuando fue nadando a toda prisa para encontrarse con ella más de cerca, se dio cuenta de su gran error. Pues no era ninguna compañera, no era ninguna amiga... era otra sirena que soñaba con hacerse dueña del mar donde habitaba Seand. Ésta no tuvo tiempo a reaccionar, pues la otra empezó a cantar una melodía... el canto del sueño, se llamaba. Y así fue como Seand cayó en aquel sueño...
Después de recordarlo todo, comenzó a nadar más deprisa, intentando ver a la otra sirena. ¿La habría llamado ella? ¿Para qué, por qué? Y sí, encontró a una como ella... pero no era aquella que recordaba. Ésta tenía la faz más noble, más simpática, más cariñosa... ¿Quién sería?
Esta vez fue la otra la que nadó a por Seand. Se puso a la defensiva, pero aquella preciosa sirena la abrazó con todo su cariño.
Era su madre. Ésta le explicó que la otra sirena había estado esclava de su propia maldición al hacerle semejante cosa a Seand, y al cabo de muchos años, puedo encontrarla a ella... a su hija.
Ahora están juntas, en un mar donde sólo habitan ellas dos, cantando, encandilando marineros que pasan por ese mar...
Anna
-Dark_Catgirl-