Y es que hay veces en las que no te lo esperas, y de repente ves acercarse una oscura y espesa nube por el cielo...
Y llueve.
Las gotas van rozando tu pelo, tu cara, la punta de tu nariz... Se deslizan por los hombros, por los brazos... también por la espalda, por el pecho, caen hasta las piernas y terminan en las puntas de los dedos de los pies...
Pero a pesar de la lluvia, sigues ahí en medio, sin moverte, esperando a que se aclare el cielo y salga el Sol, para volver a iluminarte.
Y aunque no te lo esperes, las nubes pesadas de agua siguen acechándote, intentando aprovechar cada momento inoportuno...
19 de agosto de 2008
2 de agosto de 2008
Oleada de sensaciones...
Una oleada de sensaciones que atraviesa el cielo, las nubes, las estrellas. Iluminada por la Luna, una Luna Llena reflejada en el océano ahora oscuro, maravillada por la suave brisa y el sonido de las olas chocando contra las rocas... Pocas luces se muestran ya en la lejana ciudad dormida, disfrutando de su sueño en la noche.
Una oleada de sensaciones llena de sentimientos y algo de adrenalina que libera el alma y la deja viajar hacia las montañas...
Una oleada de sensaciones llena de sentimientos y algo de adrenalina que libera el alma y la deja viajar hacia las montañas...
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