8 de febrero de 2009

Quiero ir al zoo

Érase una vez, una niña que amaba los animales. Un día, sus padres le dijeron que al siguiente día irían al zoo:
-!Mañana iremos al zoo!
-¿En serio? ¡Qué bien!
La pequeña esperó con ansia el siguiente día, pero cuando éste llegó, sus padres le dijeron...
-No podemos ir al zoo... ¡Pero iremos a la próxima semana!
-Ah... de acuerdo.
La niña, algo triste, confió plenamente en sus padres y esperó con ganas la siguiente semana. Cuando llegó el gran día, sus padres le dijeron:
-Hija, lo sentimos, pero no podemos ir al zoo... Iremos la próxima semana, ¿de acuerdo?
-Sí...
La ilusión se iba perdiendo, pero entendió que sus padres tenían cosas que hacer, así que esperó de nuevo.
Al llegar el tan esperado día, sus padres ya no le dijeron nada, y ella, por no querer molestar, se abstuvo de comentar nada del zoo...
Así, la pobre pequeña fue perdiendo la ilusión de ir al zoo y la confianza de la palabra de sus padres...



~FIN~

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